El Niño Hoy
sábado, 1 de noviembre de 2003
Organización Meteorológica Mundial
En los próximos meses, es poco probable que se desarrolle un episodio El Niño o La Niña. Efectivamente a escala de la cuenca del Pacífico prevalecen actualmente condiciones neutras y es probable que se mantenga esta situación hasta principios del año próximo. Después de que finalizara el episodio de El Niño de 2002-2003 a principios de este año, la situación en el Pacífico tropical permitió observar algunos indicios precursores de un episodio La Niña, a escala de la cuenca y las temperaturas de la superficie del mar en la parte oriental del Pacífico tropical fueron inferiores de 1 grado Celsius a lo normal en mayo y en junio.Sin embargo, esta evolución no se confirmó y actualmente no se han observado diferencias de temperatura considerables en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial. Los modelos utilizados para predecir la evolución en el Pacífico tropical han llegado a un consenso en su conjunto que actualmente no hay ningún indicio de que en los próximos meses vaya a ocurrir un fenómeno El Niño o La Niña.La interpretación de estos indicios que hacen los expertos llegan a la misma conclusión, especialmente considerando que las temperaturas no se alejan mucho de los valores normales que se han observado a 300 metros de la superficie de las aguas del Pacífico ecuatorial. Por consiguiente, basándose exclusivamente en la información disponible respecto a los fenómenos El Niño y La Niña, no es necesario prepararse a una posible eventualidad de que ocurran características climáticas generalmente asociadas con este tipo de fenómeno.Sin embargo, se han observado diferencias importantes de la temperatura de la superficie de los océanos tropicales con respecto a lo normal que pueden dar indicios a los climatólogos para predecir ciertas características del clima localizadas pero inhabituales en los próximos meses.En la parte más oriental del Pacífico tropical, se han observado anomalías negativas que pueden influenciar las características climáticas en esta región y en la parte central del océano Índico ecuatorial temperaturas superiores a lo normal y anomalías positivas en el centro y en el este del Pacífico ecuatorial, que pueden provocar condiciones climáticas insólitas en las regiones continentales vecinas y más allá de estas zonas. Por consiguiente, cuando se examinen posibles estrategias de respuesta, será importante solicitar a los Servicios Meteorológicos Nacionales interpretaciones detalladas de las posibles conse-cuencias regionales que podría ocasionar la situación climática actual.Dichas interpretaciones tendrán en cuenta que las fluctuaciones estacionales del clima, a nivel local y regional, pueden tener muchas otras causas, entre otras, la configuración de la temperatura de la superficie del mar tanto en el Pacífico como en sus alrededores, además de otros factores.En concreto, las fluctuaciones regionales del clima pueden estar también causadas por pautas de la temperatura de la superficie del mar en la parte tropical del Atlántico y del Índico.Sin embargo, hay que señalar que las predicciones relativas a la configuración de la temperatura de la superficie del mar en esas cuencas oceánicas no son, hoy por hoy, muy precisas.Esto se debe en gran parte, a que no se dispone de suficientes observaciones bajo la superficie del mar y a que no se conocen bien los mecanismos que rigen las variaciones sistemáticas de ese parámetro, en esas cuencas oceánicas. En resumen: Las condiciones que prevalecen actualmente en el Pacífico son neutras – es decir, que no prevalece ni El Niño ni La Niña. Los modelos informáticos y los expertos han llegado a la conclusión que estas condiciones probablemente van a prevalecer hasta principios del año próximo. Incluso si prevalecen las condiciones neutras, cabe la posibilidad de que ocurran características climáticas inhabituales, puesto que los episodios El Niño o La Niña no son los únicos factores. La situación en el Pacífico tropical seguirá, por consiguiente, vigilándose detenidamente puesto que no se pueden descartar una evolución completamente imprevista.Durante los próximos meses, los especialistas de la predicción climática seguirán produciendo regularmente interpreta-ciones más detalladas de las fluctuaciones regionales del clima, que comunicarán los Servicios Meteorológicos Nacionales. Las características del clima en el Pacífico
La labor de investigación realizada en los últimos decenios ha puesto de relieve la influencia importante que ejercen las interacciones de la atmósfera y del océano en la zona intertropical del océano Pacifico sobre las características meteorológicas y climáticas a escala mundial.Durante los episodios El Niño, por ejemplo, la temperatura de la superficie del mar, en la parte central y oriental del Pacífico tropical, suele ser bastante más alta de lo normal, mientras que en esas mismas regiones durante los episodios La Niña la temperatura es inferior a lo normal. Esas variaciones de temperatura pueden provocar importantes fluctuaciones del clima en el mundo entero y, una vez comenzadas, estas anomalías pueden durar un año, o incluso más. El último episodio El Niño de 1997-1998 fue seguido de una larga anomalía La Niña, que empezó hacia mediados de 1998 y terminó a principios de 2001. Si atendemos a los indicadores atmosféricos y oceánicos de gran escala en el Pacífico tropical, la anomalía El Niño 2002-2003, que acaba de terminar, no fue tan intensa como la de 1997-1998.Aunque los episodios El Niño alteran la probabilidad de ciertas pautas climáticas en el mundo entero, nunca son exactamente idénticos. Además, aunque suele existir una relación entre los efectos de El Niño a escala mundial y su intensidad, cualquier episodio puede tener repercusiones graves en determinadas regiones, independientemente de su intensidad. Predicción y vigilancia del fenómeno El Niño/La Niña La predicción de la situación en el océano Pacífico se realiza de distintas maneras. Mediante modelos informáticos complejos se hacen proyecciones de la evolución del océano Pacífico tropical a partir de su estado actual. Los modelos estadísticos de predicción pueden también identificar algunos de los precursores de esa evolución. Los análisis de la situación actual que llevan a cabo los especialistas aportan un complemento de información, especialmente en lo que respecta a la interpretación de las implicaciones de la evolución de la situación bajo la superficie del océano. Todos los métodos de predicción tratan de tener en cuenta los efectos de las interacciones del océano y de la atmósfera en el sistema climático. Los datos meteorológicos y oceanográficos recopilados por los sistemas de observación nacionales e internacionales permiten vigilar y predecir los fenómenos El Niño y La Niña.El intercambio y el procesamiento de esos datos los realiza la Organización Meteorológica Mundial, en el marco de programas coordinados.Además, la OMM ha creado recientemente en Guayaquil (Ecuador) un Centro Internacional de Investigación sobre el Fenómeno El Niño (CIIFEN) que inauguró el Secretario General de la OMM, Prof. G.O.P. Obasi, el 17 de enero de 2003.Este Centro se encarga de recopilar información sobre el fenómeno El Niño/Oscilación Austral (ENOA) y sus impactos, en colaboración con entidades regionales y nacionales que se ocupan del proceso de datos, de las aplicaciones de estos datos y de hacer predicciones climáticas. Nota de agradecimiento El presente Boletín es el fruto de la colaboración entre la OMM y el Instituto Internacional de Investigación sobre la Predicción del Clima (IRI), como contribución a la labor del Equipo especial interorganizaciones de las Naciones Unidas para la prevención de desastres. Se ha preparado con la ayuda de la Oficina Meteorológica Australiana, de la Administración Meteorológica de China, del Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo, del Instituto Internacional de Investigación sobre la Predicción del Clima, del Servicio Meteorológico de Japón, del Servicio Meteorológico de Corea, National Institute of Water and Atmospheric Research de Nueva Zelandia, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú, del Met Office del Reino Unido, del Climate Prediction Centre de los Estados Unidos de América, del Centro de estudio de las interacciones océano-continentes-atmósfera y del proyecto CLIVAR (Proyecto de estudio de la variabilidad y de la predecibilidad del clima) del Programa Mundial de Investigaciones Climáticas.
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