Todos estamos ya acostumbrados a la realidad de que oficialmente la temporada de huracanes en la cuenca del Atlántico comienza el 1ro de junio y corre hasta el 30 de noviembre. Durante la mayoría de las temporadas de huracanes, hemos visto que la primera tormenta de cada temporada se forma dentro de ese plazo de tiempo, pero en 1952 algo inusual y sorprendente ocurrió en el Mar Caribe.
Normalmente, desde diciembre a mayo, no se desarrollan sistemas tropicales en el Atlántico debido a factores desfavorables como lo son fuertes vientos en la atmósfera superior que durante el verano se mantienen en latitudes superiores a los 30 grados y que en el invierno bajan a latitudes tropicales. Además, debido a la poca fuerza de los rayos solares durante el invierno, las temperaturas oceánicas bajan a valores adversos para la formación de un ciclón.
En febrero de 1952, algo inusual para los estándares de la climatología ocurrió. El 2 de febrero una depresión se desarrolló en el Golfo de Honduras. Lentamente el sistema se movió hacia el noroeste tocando tierra cerca de Cancún mientras se intensificaba. Posiblemente ya era una tormenta tropical al tocar tierra en Cancún. Después se movió rápidamente hacia el nordeste pasando muy cerca de la costa noroccidental de Cuba. Durante la mañana del 3 de febrero la tormenta pasó cerca de Cayo Hueso, y dos horas después estaba tocando tierra en la península de la Florida cerca de Cabo Sable.
Mientras continuaba hacia el nordeste, la tormenta pasó al oeste de Miami, Florida, donde el servicio del tiempo midió una presión mínima de 1004 hPa. La tormenta también produjo vientos sostenidos por cinco minutos de 59 millas por hora y ráfagas de hasta 68 mph. Vientos de tormenta tropical afectaron a Miami por cuatro horas seguidas, lo cual da a entender que posiblemente la tormenta era subtropical, es decir, tenía características tropicales y extratropicales. Después la tormenta aceleró hacia el nordeste y el 4 de febrero la tormenta perdió sus características tropicales al sur de Carolina del Sur. Ahora como un sistema extratropical, la tormenta produjo vientos fuertes a la costa del nordeste de los Estados Unidos. El 5 de febrero la tormenta tocó tierra en Cabo Cod y Maine, mientras que más tarde se disipó sobre la provincia canadiense de New Brunswick.
Impacto:
- Mientras cruzaba la Florida la tormenta dejó entre dos a cuatro pulgadas de lluvia y daños menores al cultivo de vegetales. En el nordeste de los Estados Unidos, alrededor de 15,000 personas perdieron el fluido eléctrico.
Dato Interesante:
- Esta es la única tormenta en el Atlántico que se halla formado en el mes de febrero.