El debate sobre el calentamiento global continúa "calentándose." Después de una supremamente activa temporada de huracanes es normal que el debate se avive más que nunca. Hasta hace muy poco tiempo la Administración Nacional de Océanos y la Atmósfera (NOAA, por sus siglas en inglés) nos hizo creer que existía un consenso en la comunidad científica de que lo que estaba ocurriendo con el Atlántico era simplemente un patrón normal que se repite cada dos o tres décadas. La explicación también respondía a la pregunta de por que era el Atlántico el único viendo este aumento en actividad ciclónica mientras que el resto de los océanos se mantenían normales en lo que a actividad ciclónica se refería. Afortunadamente para todos, hace unos días el administrador de la agencia le hizo saber a sus empleados que podían decir lo que pensaban a la prensa sobre la relación entre los huracanes y el calentamiento global.
La controversia se ocasionó cuando en la edición de noviembre de la revista de la organización decía que existía un "consenso" entre los científicos de la NOAA en lo que a la relación entre el calentamiento global y los huracanes. Según Kerry Emanuel, un estudioso del clima del Instituto de Tecnología de Massachusetts, la verdad es que dicho "consenso" no existía, y debido a que lo que se decía en la revista era la palabra oficial de la organización, los científicos trabajando para la misma sentían que salir públicamente hablando algo diferente a lo que decía la revista era como ir en contra de la NOAA. Debido a esto los científicos hasta muy poco bajaron la cabeza y no dieron un paso al frente.
Thomas Knutson, un meteorólogo investigador de la NOAA, dice que el cree que sus creencias de que el calentamiento global pudiera estar incrementando la ferocidad de los huracanes, han sido censuradas por la oficina de relaciones públicas de la agencia. El último octubre la oficina no me permitió asistir a una entrevista con la televisora CNBC, dijo Knutson. En otra oportunidad, el científico fue invitado a dar una entrevista a la televisora MSNBC alrededor del tiempo de cuando el Huracán Katrina estaba amenazando al sudeste de los Estados Unidos. Poco tiempo antes de la entrevista el señor Knutson recibió un mensaje de la oficina de relaciones públicas en el cual le dejaba saber que la Casa Blanca le había cancelado la entrevista. Por su parte la Casa Blanca comentó que no fue su intensión bloquear la entrevista ya que ellos no censuran a científicos trabajando para el gobierno.
Lo que le causa a nuestro planeta que se caliente es fácil de entender y de explicar. Cada día los océanos y la tierra absorben la mayoría de los rayos solares que llegan a la superficie, los cuales son devueltos al espacio como onda de calor mayormente durante la noche. Ahora, nuestra atmósfera está compuesta de una unión de gases de los cuales algunos como el dióxido de carbono (CO2), vapor de agua, y metano (CH4), por nombrar a algunos, permiten que los rayos solares traspasen la atmósfera pero que no les permite que salgan a el espacio. Este proceso es imperativo para que la Tierra sea un planeta verde y con océanos de aguas líquida. Sin este proceso la temperatura en la Tierra sería hasta 20ºC más baja de lo que es hoy, y posiblemente los patrones meteorológicos no serían tan predecibles como lo son hoy. Durante billones de años este fenómeno atmosférico le ha permitido a la Tierra ser un lugar habitable y solamente ha sido afectado por causas naturales como lo son erupciones de volcanes que depositan una gran cantidad de estos gases en la atmósfera o por asteroides de gran poderío. Nunca la Tierra había tenido que competir contra una especie para tratar de mantener el balance que le a permitido a este planeta prosperar y ser habitable.
Todos conocemos que debido a las emisiones de estos gases a la atmósfera el planeta lentamente durante los últimos 200 años se ha calentado. La pregunta que todos nos hacemos es que pasará en el futuro debido a nuestras pasadas acciones. Alterar el delicado balance nos pudiera costar muy caro. Como un ejemplo extremo tenemos al planeta hermano, Venus. Venus a través de su historia astronómica a experimentado una especie de calentamiento global que ha llevado al planeta a ser un horno de constantes 460º Celsius de día y de noche. Por billones de años el planeta absorbió los rayos solares y no los dejó escapar debido a que su atmósfera es 96% CO2 comparado a trazas de ese elemento presentes en la Tierra. Por lo cual lo considero un ejemplo extremo.
Durante muchos años desde que el problema con el calentamiento global se hizo público, muchos gobiernos han tratado de hacer algunas reformas en sus industrias para reducir las emisiones de estos peligrosos gases a la atmósfera. Uno de los tratados más famosos es el Tratado de Kyoto firmado por los países industrializados en Kyoto, Japón. Durante la administración del presidente Clinton el tratado fue firmado cada año. Desafortunadamente desde que el Presidente Bush tomó el poder en el 2001 los Estados Unidos no a querido firmar dicho tratado puramente por decisiones económicas. Por ejemplo, controlar las emisiones de estos gases les costaría más a las fábricas estadounidenses; por lo cual les tocaría alzar el precio de sus productos para poder sostener los costos de producción; por lo cual en respuesta a la alza de los precios ocurriría una reducción en la demanda de los productos y las fábricas perderían dinero, y la economía del país sufriría.
El mayor problema que enfrentamos en el futuro es hacer que los gobiernos tomen conciencia sobre lo que está ocurriendo con este fenómeno, y entonces tomen decisiones que les permitan a futuras generaciones vivir en un planeta habitable. Los últimos dos veranos han sido los más cálidos en la historia desde que se llevan récords meteorológicos mundiales, y es muy posible que esto sea debido al calentamiento global que ocurre. En un futuro muy cercano como sociedad, como habitantes de un planeta que tiene un ecosistema muy frágil, debemos educarnos sobre el problema que nos asecha y hacer que nuestros gobiernos respondan con todo su poderío a contrarrestar a este problema que afecta al mudo entero. ¿Es ya muy tarde? No lo sé, pero la batalla debe lucharse. Debido a que vivimos tan poco, nos parece que la Tierra no cambia, que aunque hayan años peores que otros, el balance se mantiene. Desafortunadamente estamos caminando sobre un fino cordel, y tal vez el peso de 6.5 billones de personas sea demasiado para la Tierra poder sostener.