Durante la segunda semana de julio la Tormenta Tropical Bilis con vientos de 65 mph tocó tierra en la costa centro oriental de la China. Antes de tocar tierra el gobierno chino evacuó alrededor de 256,000 personas de áreas en peligro. De todos modos, inmediatamente que los fuertes aguaceros comenzaron a afectar el país asiático, lo primeros reportes de fatalidades salieron a la luz. Una semana después del azote del sistema tropical, las fatalidades han aumentado a 530 personas. La agencia estatal "Xinhua" reportó que otras 48 personas murieron en la provincia sureña de Guangdong. El total de fatalidades en Guangdong se elevó a 106 después que 43 muertes fueron atribuidas directamente a la tormenta.
Bilis y sus remanentes han causado masivas inundaciones y deslaves de tierra que han destruido más de mil casas y han forzado que más de tres millones de personas tengan que evacuar sus viviendas. La provincia más afectada ha sido Hunan donde la agencia comenta que 346 personas han muerto y 89 permanecen desaparecidas. En la provincia de Fujian, por donde entró el centro de Bilis, ha reportado 43 fatalidades.
Durante los próximos días el número de muertos pudiera aumentar, quizás dramáticamente. El gobierno chino se ha enfocado más en tratar de salvar vidas que de contar correctamente las personas fallecidas en este desastre natural. Debido a esto, se cree que el número exacto de fatalidades, especialmente en la provincia de Hunan, no ha sido reportado correctamente. Además, todavía existen localidades en que las aguas mantienen los lugares inundados, posiblemente escondiendo cadáveres. Es más, aguaceros continúan afectando la región lo cual empeora la situación que ya es crítica.
Otro problema que afecta la zona del desastre es el incremento en las temperaturas durante la semana. El jueves las temperaturas se elevaron hasta los 38ºC (100ºF) en la provincia de Fujian. Esto hace más difícil los esfuerzos de rescate.